Comunidades retribuidas
Ayer conocí, gracias al blog de Enrique Dans, del debut de Soitu.es:
“Respaldado por una importante inversión del BBVA, Soitu.es supone una interesante entrada en el periodismo ciudadano y participativo, una de las áreas del panorama informativo en las que se prevé un mayor crecimiento.”
Para estimular la participación de los usuarios, Sotiu.es ha elegido retribuirlos:
“…Por cada noticia o historia tuya (no por los comentarios) que salga a la portada de soitu.es recibirás 20 euros —nos comunicaremos contigo a través del correo electrónico—. Serán los editores de la redacción quienes tomen la decisión. Si tu noticia llega a la portada de una sección (Medio ambiente, Vida digital, Tendencias, etcétera) recibirás 10 euros.”
Cada vez aparecen más sitios e iniciativas que utilizan esta fórmula. Las retribuciones no son necesariamente monetarias, también se pueden brindar servicios. Squidoo es un proyecto muy interesante por la forma de compartir las ganancias con sus usuarios. En el caso de los servicios, Fon es un claro ejemplo de éxito.
Desde hace varios días estoy dándole vueltas a un proyecto que aplica algunas de estas ideas. Ya las iré comentando por aquí. Por lo pronto no dejen de echarle un vistazo a Suito.es
Nota: Por la fecha no crean que los estoy tomando por “inocentes”.
Charla de Stephen O’Grady en UbuntuLive
Acabo de terminar la lectura de las notas de la presentación de Stephen O’Grady en UbuntuLive. Stephen recalcó algunos puntos relevantes para Ubuntu –la distribución de GNU/Linux más utilizada según Distrowatch– y para cualquier solución informática o de telecomunicaciones que quiera ser verdaderamente innovadora y exitosa.
En primer lugar el poder de la comunidad. Hace un tiempo leí algo de Tim O’Reilly donde expresaba que la Web 2.0 no era tanto sobre el uso de Ajax u otra tecnología particularmente novedosa, sino que es más sobre la creación y desarrollo de una comunidad. La comunidad desarrollada alrededor de Ubuntu es especialmente “user friendly” (amistosa con el usuario). Nada de esperar un “RTFM” (lee el “dichoso” manual) que ahuyenta a aquellos que tímidamente se acercan a los gurúes de GNU/Linux en busca de ayuda. Con Ubuntu la pregunta más estúpida es aquella no formulada.
Ubuntu se le podría aplicar el término de Sistema Operativo 2.0, pero no sería original porque la colaboración está en GNU desde sus orígenes. Además, son tantos los términos que llevan como una cola este número de versión que ya empieza a perder su atractivo. Lo cierto es que con Ubuntu se puede aprender mucho sobre la creación de una comunidad en función de un producto.
Para cerrar esta entrada incluyo el texto de una diapositiva donde Stephen cita a Havoc Pennington: “Sin una conexión a Internet yo no me molesto en encender mi laptop”. Un ejemplo más de que la red es la computadora y que iniciativas como Zonbu y Via Oberta tienen posibilidades de triunfar.