La productividad española vista por un israelí
Como parte de mi familia es española no dejo de preocuparme, entre otros fenómenos, por el desarrollo económico del país. La baja productividad de España es una de las críticas que más he visto mencionada en blogs (les recomiendo el de Martin Varsavsky) y otras publicaciones. Leyendo esta entrevista a Gil Gidrón en “El País“, a la pregunta de qué carencias observaba en la economía española, respondió:
“España cuenta con algunos sectores que tienen un buen nivel tecnológico (máquina-herramienta, energías alternativas, tratamiento de aguas, etcétera), pero en líneas generales, durante los últimos años ha ido perdiendo competitividad por varios motivos: en primer lugar, porque su competitividad residía básicamente en el coste laboral y éste ha ido subiendo. En segundo lugar, hasta hace cinco años se podía devaluar la peseta y ahora la política monetaria corresponde al Banco Central Europeo. Por último, los nuevos países de la Unión Europea compiten con un coste laboral más bajo, lo que está provocando que buena parte de la masa industrial europea se esté desplazando hacia los países del Este.
Dentro de este panorama, España tiene que competir en áreas de gran valor añadido y le hace falta potenciar dos factores. Por un lado, la innovación, ya que España se encuentra a la cola de esta materia en Europa, con una inversión en I+D+i [investigación, desarrollo e innovación] inferior al 1% del PIB, cuando el objetivo marcado en Lisboa es del 3%; y por otro lado, el conocimiento, pues España presenta una tendencia deficitaria en cuanto a profesionales cualificados, como por ejemplo, ingenieros.”
A pesar de tibias iniciativas, sigo sin ver esfuerzos efectivos por parte del gobierno para atraer a mano de obra calificada, incluso para el retorno de españoles. Tal vez sea Canadá un modelo a estudiar –en una conversación con mi esposa estuvimos de acuerdo en que hasta cierto punto se trata de una forma de discriminación hacia los trabajadores manuales– por la agresividad de su política para captar trabajadores capacitados.
No estoy alentando el robo de cerebros porque creo que se puede crear el marco para que los países que formaron sus especialistas –si son países en desarrollo– puedan obtener beneficios por el trabajo de ellos en otros lugares donde reciban mayor remuneración o incluso, prestando servicios a empresas de estos países sin abandonar sus hogares.
Un día de larga espera en el consulado escuché que España daba con bastante facilidad visas de trabajo a empleados domésticos. Quizás sólo sea la apreciación de las personas que estaban conversando en ese momento, pero no deja de ser chocante la percepción de un israelí sobre las carencias de España y las oportunidades de empleo que ven los cubanos.
Les recomiendo que lean la entrevista.
Casi una broma del consulado español, o un error lo tiene cualquiera
Parece que seguirán mis cuitas con el consulado general de España en la Habana. Hace un par de días llamé para preguntar por el estado de mis trámites y…¡me dijeron que me habían dado la visa! Con recelo pregunté a la funcionaria que amablemente me atendió si estaba segura. Todo indica que miró nuevamente con mayor detenimiento y descubrió que se había equivocado, no sé si con alguna de las visas anteriores que he recibido para visitar Europa [1]. Bueno, un error lo tiene cualquiera ¿no?
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1. Diría que durante 12 años no me vieron como un posible “ilegal” en Europa. Aquí va la lista de países europeos visitados en ese período: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Francia… ah claro, también España.
Mi caso es uno de los tantos en el consulado de España en La Habana
Desafortunadamente. No me gusta ver lo que está mal sin intentar participar en su solución. Ojalá pudiera hacer algo para contribuir a que esta situación fuera diferente para todos, incluidos los que trabajan en el consulado. Lo encontré hace unos días en EuropaPress:
“Defensor del Pueblo investiga al consulado español en Cuba por no explicar su rechazo a ciertos matrimonios
MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Defensor del Pueblo investiga si el Consulado español en La Habana rechazar inscribir matrimonios en el registro civil sin explicar “suficientemente” los motivos a sus solicitantes, según consta en su informe anual al que ha tenido acceso Europa Press.
Esta institución “ha vuelto a tener constancia” de que ese consulado sigue “dictando autos sin motivar” y advierte de que esta práctica “justifica”, por un lado, que los ciudadanos se quejen ante el Defensor del Pueblo de que no pueden presentar el correspondiente recurso ya que desconocen los motivos en los que se fundamenta la denegación.
Y, por otro —alerta el Defensor— da lugar a que en muchos de estos recursos la Dirección General de los Registros y del Notariado resuelva estimar el recurso y ordenar que se inscriba en el Registro Civil Consular el matrimonio celebrado.
El informe se hace eco de la queja presentada por un representante de 27 ciudadanos que denuncian que una funcionaria del consulado les entrevistó “de forma apresurada y sin permitir aportar pruebas de la relación como elementos necesarios de juicio para saber si ese matrimonio es o no de complacencia”. Según ellos, sería el cónsul general quien debería entrevistarles, por ser él quien va a adoptar la decisión acerca de la validez de la unión.
También argumentan que todas las resoluciones denegatorias obedecen a un formulario idéntico, en el que únicamente varían los nombres de los solicitantes. Así, consideran que se están vulnerando sus derechos fundamentales, ocasionando una “grave indefensión al no poder presentar un recurso ajustado a su situación personal”.
BUZONES DE CARTÓN.
Por último, denuncian que viene siendo práctica habitual que la entrega de la documentación en el Consulado de España en La Habana se realice por medio de los buzones de cartón dispuestos en la entrada a tales efectos.
Esta práctica impide, añaden, tener una constancia cierta de haber entregado la documentación requerida y conculca, por otro, la intimidad de los ciudadanos que deben presentar datos personales de una manera tan abierta, desconociendo quién va a ser el destinatario de los mismos. Esta queja, precisa el Defensor del Pueblo, sigue abierta en la actualidad y en trámite de investigación.
El Defensor también ha recibido quejas de demoras en la tramitación de expedientes en el Registro Civil Consular del Consulado de España en La Habana de inscripción de matrimonio y “en un grado muy preocupante” de los expedientes de adquisición de la nacionalidad española.
La institución ha podido constatar que la tramitación de los expedientes de nacionalidad en el Consulado General de España en La Habana “sufre la insoportable demora de tres años” y señaló también haber recibido un “gran número de quejas” con respecto al funcionamiento del Registro Civil del Consulado General de España en Santo Domingo.”
El gobierno de España debe instrumentar su política con más agilidad
Estaba mirando el seguimiento del debate del estado de la nación en El País y el presidente Zapatero dijo algo que debería instrumentarse rápidamente como procedimientos y reglas, al menos en el consulado general de España en La Habana:
“Para seguir progresando, España necesita más familias y con más hijos, y las familias necesitan más apoyo para tener esos niños y más recursos para apoyarlos. Necesitamos apoyar la natalidad, la familia”.
Han transcurrido 47 días desde que presenté mi solicitud de revisión a la negativa del cónsul a mi requerimiento de visa familiar para estar junto a mi esposa en el nacimiento de nuestra hija, lo cual ocurrió el 11 de Junio. Todavía el cónsul no ha visto el expediente de mi solicitud. ¿Cuánto más tendremos que esperar? Ya lo dijo Zapatero: “…Necesitamos apoyar (…) la familia”
Desventuras en el Consulado General de España en La Habana
Sólo quiero hacer una entrada para mencionar lo que nos está ocurriendo a mi esposa y a mi; sin dejar que la ira me conduzca a escribir injustamente.
Los temas migratorios son asaz complicados. Por eso nunca quisiera estar en la piel del cónsul general de España en La Habana. No obstante, por espinosos que sean los asuntos a enfrentar diariamente, no se puede perder de vista que los “migrantes” –en cualquier dirección– son seres humanos.
Mi hija está a punto de nacer y probablemente no la pueda conocer pronto. Hace más de 20 días presenté un recurso de revisión de la decisión en que se me niega visitar a mi esposa, sin tener respuesta todavía.
Algunos datos de quiénes somos: ella es barcelonesa y yo habanero; nos conocimos en Alemania haciendo nuestros doctorados en el 2003; nos casamos en la Habana en el 2005; iniciamos los trámites de reconocimiento del matrimonio en Barcelona hace más de un año, con lo que podría estar sin muchos contratiempos en España, pero estamos a la espera de los resultados de este trámite; y estos cuatro años nos las habíamos arreglado para estar juntos en Cuba o en Alemania. El tiempo que se tomase este trámite tampoco nos preocupaba, porque nuestro plan era vivir en Cuba…hasta que nos enteramos de que seríamos padres (la historia de una extranjera embarazada en Cuba será materia de otro dis).
En caso de que al cónsul le preocupe estar frente a un futuro “ilegal” he de calmarlo diciéndole que en los 15 años que trabajé en la Universidad de La Habana viajé fuera de la isla varias veces (Brasil, Canadá, Alemania, Dinamarca, España, Francia, Bélgica, Austria). Es gracioso, pero la primera vez fue en 1995 justamente a Valencia, aunque por un error, porque debía ir a Barcelona, gracias a una beca del gobierno español. Nada, ironías de la vida.
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Una actualización. Nuestra hija nació el día 11 a las 12:33, hora de Barcelona. Finalmente no pude estar ahí. Por suerte Anna y ella están muy bien. Adjunto la última foto que he recibido de ella…Si no fuera por Internet…