Mario Diaz Laguardia: de todo un poco

Un giro: adiós a Marcel Marceau

Publicado en Cine, Cultura, Intelectuales, Poesía, Teatro, Uncategorized by Mario Diaz Laguardia en Septiembre 23rd, 2007

Acabo de enterarme por Le Monde de la muerte del gran mimo Marcel Marceau. Otro evento triste de este año.

En 1947 Marceau creó un personaje que le abrió las puertas de la eternidad: el payaso Bip. Este triste y tierno caracter toma elementos culturales diversos que van desde el teatro kabuki hasta las películas de Charles Chaplin y Buster Keaton. Sin embargo, no creo que sea esta multiplicidad de códigos los que convirtieron al artista en uno de los franceses más conocidos mundialmente. Emoción, elegancia y sutileza crean un lenguanje entendido por todos los habitantes de la Tierra. En cualquier dimensión donde se encuentre, sus gestos seguirán comunicando la belleza de los momentos más comunes y su obra seguirá admirándose. Aquí y donde esté ahora.

Audiovisuales latinoamericanos en la red

Publicado en Barcelona, Cine, Cultura, Emprendedores, Habana, Innovación, Música, Tecnologías de la Información by Mario Diaz Laguardia en Septiembre 12th, 2007

Acabo de enterarme de la existencia de Docfera, un proyecto latinoamericano que según el mismo sitio:

“…es un proyecto cultural y educativo que tiene como misión convertirse en la plataforma web y archivo digital de documentales latinoamericanos más importante del mundo.
Se trata de un sistema pionero e innovador, que permitirá conservar, difundir, y distribuir de maneral digital el enorme patrimonio documental latinoamericano.”

Este proyecto está emparentado con uno en el que estamos trabajando un grupo de colegas de Barcelona y la Habana, aunque en nuestro caso es más cercano a la música. Ya les mantendré informado de nuestra iniciativa.

La muerte de Ingmar Bergman o los clásicos de nuestros tiempos

Publicado en Cine, Cultura, Intelectuales by Mario Diaz Laguardia en Julio 30th, 2007

Vivimos en la época de la fugacidad. Cada día los diarios publican noticias efímeras que como ganchos atrapan a sus lectores y ayudan a vender, sea la versión en papel o la digital, para luego desaparecer sin que de ellas quede la menor cicatriz. Lo mismo pasa con los programas de TV, las revistas, el cine…en fin, una espiral donde la “creación” se subordina a las ventas. Es también la época de las imágenes, imponiéndonos los medios un imaginario casi siempre divorciado de nuestras realidades.

Entre tanta banalidad y carreras hoy ha saltado una noticia merecedora de una pausa en nuestras vertiginosas existencias: Ingmar Bergman ha muerto.

Recuerdo ahora cuando descubrí una película rodada en blanco y negro, proyectada en mi querido cine habanero “La Rampa”, en la que una joven era violada y asesinada y en el lugar del crimen nacía una fuente. Casi era un adolescente, pero aún puedo cerrar los ojos y ver los árboles del bosque y el agua brotando. Años después, mientras viajaba en tren de Copenhagen a Aarhus, mirando el bosque retornó a mi memoria este film. Ya en esa época sabía quién era el director y había perseguido y descubierto otras películas suyas.

“El Séptimo Sello” es de todas sus obras mi preferida. Las razones pueden ser muchas: mi relación con el ajedrez; mi gusto por la época medieval; la fascinación por una Muerte aterradora, con guadaña pero no vulgarmente representada como un esqueleto; o sobre todo mi optimismo y confianza en el hombre y su poder para trascender a pesar de todo. Por eso estoy seguro de que en nuestro tiempo y los venideros seguirán apareciendo autores que apelen no a la falsa visión inmediato impactante, si no a la mente y el corazón.

Bergman descanse en paz. No así sus películas que han de continuar proyectándose eternamente.